JÉSSICA GARCÍA
11 DE NOVIEMBRE, EL DÍA QUE PISOTEARON A SAN JUANICO
Esta vez, y supongo que en muchísimas ocasiones más, no existe ninguna justificación para el modo de actuar de las “autoridades” en México. El domingo pasado la comunidad de San Juan Ixhuatepec fue blanco de tortura, criminalización, abuso, violación y afectaciones al patrimonio de los habitantes en Tlalnepantla de Baz, Estado de México.
La gente corría hacia sus hogares obligados por los policías capitalinos, que a punta de pistola les impedían que grabaran o presenciaran los hechos deplorables que estaban sucediendo en ese momento. Uno de los uniformados dijo: “Nosotros venimos arrasando parejo, nos vale madre, ¿se quieren morir? Entonces adentro, ¡cabrones!”. Los “policías” se metieron a los hogares causando daños materiales, pero lo peor, algo que no sana nunca, daños verbales, psicológicos. Baleando puertas de casas, quebrando cristales de vehículos, pegándole a los niños, hombres, ancianos, violando a un par de mujeres, es así como se demuestra quién manda en México. Ah, porque no hay que dejar a un lado la afirmación de una tercia de uniformados mientras golpeaban a un hombre en una privada, decían orgullosos: “A la policía se le respeta”.
El gobierno, la autoridad, la seguridad, nunca están cuando se les necesita, se demostró el domingo que el pueblo no está protegido ni por los mismos municipales. Cuando se hizo el bloqueo de la carretera México-Pachuca exigiendo justicia por el abuso de autoridad en el barrio de San Juanico, ahí sí arribó toda una flota de municipales y granaderos, como siempre, ¿se sienten bien valientes en bolita no? Para el desalojo y violencia hacia la población están más que puestos, estos, dicen, los que “cuidan” a la nación; sin embargo, para desquitar su sueldo de la forma correcta no existe ninguna eficiencia. ¿Qué va a hacer el gobierno al respecto? ¿Dónde están los videos y testigos de la gasolinera que supuestamente fue asaltada por delincuentes que se fugaron hacia San Juan Ixhuatepec? ¿Esperan que hagamos justicia por nuestra propia mano? ¿Cuánto se les paga por hacer nada? Mejor digan que este ataque e invasión fue planeada y comandada por gente del gobierno, que venían por algo “choncho”, ¡uy no! Imposible, estamos en un país en donde la impunidad, la injusticia, la corrupción y la violencia perdura, la gente inocente paga y nadie nunca hace algo para combatirla. Los medios de comunicación manipularon la información culpando al pueblo mexiquense, ya no hay, no existe la objetividad en el periodismo mexicano, pero nosotros lo vamos a hacer, yo lo haré, para eso estoy en la universidad preparándome, puliéndome. Esto no me lo contaron, yo soy de ahí, mi familia lo vivió, ellos fueron víctimas, fueron encañonados y agredidos por nuestra dizque “autoridad”. Pero aquí siempre tendrán a su futura comunicóloga que jamás se quedará callada y defenderá los derechos no sólo de mi familia, sino de los que sea necesario. A ver si no me matan después, si sí, ya saben a quién culpar.